jueves, 11 de octubre de 2007

La princesa


“Y la princesa lloró. Pero de felicidad. Por fin había encontrado el camino de vuelta a casa; el camino hacia él.

Porque su felicidad se encontraba sentada en un banco junto al príncipe que con paciencia había sabido esperarla.

Porque con valor había ido recogiendo los pedazos rotos de un corazón muchas veces golpeado.

Porque todos esos pedazos escribieron un “te quiero” al lado de su nombre, el del príncipe…


Porque por una vez fue el amor quien la encontró a ella, y no a la inversa.

Y la princesa lloró. Bailando entre sonrisas compartidas, y abrazos tan anhelados como las noches de verano.

Y el príncipe secó sus lágrimas, por primera vez dulces, para susurrarle al oído: No temas. Dame tu mano. Vayamos juntos a contemplar las nubes…”

No hay comentarios: