miércoles, 17 de octubre de 2007

Mi propia vida




“Por un instante sentí que el aire comprimía mis venas.

Y quise cerrar los ojos para no despertar jamás, para no pensarte nunca y te borraras de mis versos.

Sin querer noté como una lágrima se desprendía por mi mejilla y despintaba aquel papel que cubría nuestra historia, nuestra vida en común.

Sin querer quise aferrarme a cada uno de los recuerdos que dejábamos atrás, y clavarlos en mí, para que no se alejasen nunca.

Pero el tiempo lo cambia todo, y los minutos pasan, las horas pasan, los días pasan y de repente una noche mirando al infinito supe que ya no había vuelta atrás. Que mi corazón jamás podría amarte de nuevo y que nunca más formarías parte de mi pequeño universo.

Pude comprobar cómo nuevos sentimientos se posaban en mí, cual mariposa encantada y supe al fin que tras aquella puerta que se cerró a cal y canto tras nuestro adiós, estaba mi vida, mi propia vida."

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