martes, 27 de noviembre de 2007

Apareciste




No te esperaba y tú me encontraste.
Removiendo todo un mundo en tan sólo un instante.
Derrumbaste la barrera de mi corazón blindado.
Y me robaste los besos que yo tenía guardados.

Sin quererlo apareciste y no pude reaccionar,
Pues tus manos ya se hallaban en mi mundo de cristal.
Como una fiel acuarela te dibujaste en mi cuerpo,
Empezando por mis manos para acabar en mi pelo.

Compusiste melodías que para mí no existían,
Inspiradas por mis curvas y mi escondida agonía.
Iluminaste sonrisas con la luz de tu mirada,
Y devolviste la fuerza a mi alma ya cansada.

Me dijiste sin hablarme lo grande que era tu amor.
Y en silencio de mi cuerpo se desprendió mi valor.
Te miré por un momento sin saber bien que decir.
Y finalmente lo dije: Yo te quiero siempre aquí.

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