martes, 18 de diciembre de 2007

Tras mi ventana


Tras aquella ventana puedo verte a lo lejos. Pensamientos rasgados me invaden, sentimientos confusos se extienden lentamente.

Toco el cristal y es frío, como tu propio corazón, congelado por el impacto de la verdad, comprobada a latigazos no esperados. Puedo verlo en tu cara, puedo sentirlo desde aquí, desde la ventana abierta… Puedo sentir como nace en ti, confundiéndote…

Nunca te lo dije, ni tan siquiera yo lo supe hasta hoy. Pero siempre estuve aquí, entrelazando mis dedos entre las mil palabras que quisieron desprenderse de mí para anidarse en ti.

Siempre te vi, como lo anhelado, lo imposible, la lucha inútil. Y aún así permaneciste en cada sueño. Robándome las noches sin que me diera cuenta. Haciéndote dueño de mis más profundos pensamientos.

Cuántas veces habré tratado de encontrarte en mi silencio.

Cuántas veces te habré mirado desde aquí sentada…

Pero ahora lo sé, y tú lo sabes. Nuestra canción sólo sonó por un minuto, y el resto no fue más que nuestro empeño por repetirla constantemente.

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