miércoles, 7 de noviembre de 2007

¿Qué debo hacer?


¿Qué debo hacer con este sentimiento que me invade? Ya no puedo controlarlo. Ya no soy lo suficientemente fuerte. Ya mi corazón te late y mis pensamientos te sueñan. Ya tu reflejo me invade en cada una de mis imágenes.


¿Qué debo hacer para acabar con ello? Me persigue en cada uno de mis pasos. Me despierto imaginándolo, dibujándolo, añorándolo... Me desespero esperándolo. Y es así cómo no pretendo que sea.


¿Qué debo hacer para escoger sin equivocarme? Si alguien posee la respuesta... que venga pronto a salvarme...


I'm here for you...


Es difícil calcular cuánto tiempo necesita cada persona para superar un desamor, pues cada corazón es distinto, y único, y por tanto, siente de forma diferente al resto. Algunos poseen esa facilidad de cortar por lo sano, de dar el gran paso de odiar, de simplemente cerrar los ojos para no ver lo que sucede a su alrededor. Otros, sin embargo, se aferran a los recuerdos que un día les pertenecieron, momentos que guardan como tesoros intactos, que clavan en su mente como una puerta a la esperanza…


Una y mil veces te esforzaste en convencerme de que todo había terminado, y le habías olvidado. De que ya no formaría más parte de tu vida y empezarías a vivir, sin volver a permitir que la tristeza te embargara. Pero una y mil veces jamás tuve la opción de creerte, pues los hechos me demostraban lo contrario a tus palabras.


Nunca supe entenderlo hasta que me vi en tu lugar. Incapaz de olvidar, incapaz de deshacerme de todos los sentimientos que se empeñaban en permanecer, y en formar parte de mí. Yo, al igual que tú, tampoco supe cortar por lo sano, también mantuve la pequeña esperanza, también me horroricé con lo que encontré a mi alrededor al abrir los ojos.


Por ello, porque te quiero, porque te entiendo, porque aunque son historias muy distintas, y reacciones muy diversas las que hemos tenido ante la situación que tuvimos que afrontar, necesito que sepas que estoy aquí, para apoyarte, para huir si es lo que quieres, para luchar si te ves con fuerzas, para llorar si necesitas hacerlo, y para reír siempre que puedas.


Porque no estás sola y necesito que lo sepas.