martes, 19 de febrero de 2008

Triste espera


- Dicen que se fue sin pronunciar palabra, mirando al vacío y derramando esperanzas. Dicen que su corazón luchó hasta el último segundo por permanecer en armonía con el tuyo. Dicen que te quiso hasta el final, y por ello decidió marcharse; para no condenarte a permanecer sentada a su lado el resto de tus días...

- No necesito que nadie lo excuse, ni que nadie trate de componer mi corazón al que desde hoy le falta una pieza. Tan sólo le necesitaba a él, y ya no está, se ha marchado volando, como un ángel. Por eso me quedaré aquí, esperando correr su misma suerte, esperando poder encontrarme de nuevo con sus brazos...

- Le echas de menos.

- Tanto que no puedo llorar, ni reír, ni caminar. Tanto que no soy capaz de sentir nada más que un fuerte deseo de tenerle de nuevo junto a mí, construyendo nuestros sueños. Por eso te pido que te marches.

- Sabes que no puedo dejarte aquí sóla.

- Y tú sabes que él sólo volverá cuando tú no estés, y pueda encontrarme aquí, apartada del mundo; para sigilosamente hacerme desaparecer... Hacernos desaparecer en la más profunda eternidad...

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