sábado, 5 de abril de 2008

Ódiame


Ódiame por querer mantenerme constante en tu mente.
Ódiame por cada una de las veces que deseas tenerme.
Ódiame por preferir que sea yo la que comparta tu risa.
Ódiame por ser la única a quien quieres hoy en tus días.

Ódiame por no alejarme ni un segundo de tu lado.
Ódiame por no poder, olvidarte de mis labios.
Ódiame por cada beso que encantado me darías.
Ódiame por las palabras que no dices y dirías.

Ódiame por los abrazos que recuerdas incesante.
Ódiame por cada frase, cada silencio y cada instante.
Ódiame por lo que sientes cuando me ves alejarme.
Ódiame simplemente, por no ser capaz de odiarme.