martes, 8 de abril de 2008

Noria


Y sentir que se me para el mundo en un segundo. Con el corazón a mil por hora y el aliento entre cortado, mientras te clavo mis uñas y tus ojos sobrepasan mi cuerpo, me siento como una noria que al fin llega a lo más alto. Y el viento sopla en mis mejillas, enrojeciendo mis manos, tan frías como siempre; ansiando el calor de las tuyas.

Piérdete en mi primavera.
Encuéntrame sin querer a tu lado.
Suéñame por un instante.
Abrázame esta alma herida.
Muéstrame esa sonrisa,
Que sin remedio me volvió loca…