lunes, 5 de mayo de 2008

Modernidad confusa


- ¿Sabes cuál es tu problema? Que te gusta ir de persona auténtica por la vida. Tratas de hacerte ver ante los demás como alguien diferente, original y extravagante. Buscas impresionar y crear una moda; conseguir que la gente adore todo aquello que haces y desee imitarte, ser como tú. Buscas convertirte en un ídolo, en un ejemplo a seguir. Pero todo eso tiene sus pros y sus contras ¿sabes? Por un lado está bien, porque hoy en día en el mundo cada vez hay más gilipollas sin personalidad que no son capaces de ser ellos mismos y que se dedican a imitar a gente como tú. Eso te da ventaja para ver tus sueños cumplidos. Por otro lado está mal, porque no eres consciente de todo lo que te estás perdiendo creando un personaje que sabes bien que no existe. Y un día te levantarás de la cama e irás al baño, te mirarás al espejo y no serás capaz de reconocerte en él ni de recordar quién eras. Tan sólo verás a un extraño. Ahí, ahí es donde está lo peor, habrás perdido lo mejor que tenías, te habrás perdido a ti, y ni siquiera tendrás un mapa para encontrarte. Entonces te darás cuenta de que nunca has sido todo aquello que siempre soñaste, que los sueños muchas veces se convierten en pesadillas, y que nadie, nunca nadie te ha querido o te ha adorado a ti, porque jamás te mostraste tal y como eras.

- Te equivocas.

- Puede que lo haga. Ahora mismo esa es mi forma de pensar con respecto hacía ti. Pero en el fondo, ambos sabemos cuál es la verdad de todo esto. Puedes dejar de ser un cobarde y empezar a creer un poco más en la persona que eres, o puedes seguir engañándote hasta dejar que el tiempo explote esa burbuja en la que vives.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Voy siempre con lo pies descalzos.
Lo mismo es que necesitaba amar a alguien, con olor a poemas.

Voces distintas solamente.