lunes, 5 de mayo de 2008

Poeta y poesía


No sé por qué, pero cuando tus brazos rodean mi cuerpo me siento como una mariposa. Mi alma se eleva y mi corazón se siente libre ante el aire del mundo, que en ese momento desprende todo su aroma, limpio y fresco; vacío y lleno…

-Dime que sientes ahora.

-Te siento a ti, y no sólo ahora, también a cada segundo. Te siento en mí, llenando esta caja rebosante de recuerdos. Ni siquiera sé cómo expresarlo… Es como si al estar contigo el resto del mundo perdiese el sentido. Y me dejas atrapada en tus ojos tan penetrantes y sinceros. Cuando me siento a tu lado sólo tengo ganas de sonreír y mi corazón habla de agradecimiento por poder compartir contigo un día más, un beso más, una caricia o un simple silencio. Eres la pieza de mi puzzle incompleto, la gota que arrasa el vaso y el rayo de luz que atraviesa mi ventana…

-No sé qué decir, apenas quedan palabras. Te las has quedado todas.

-No importa. Recuerda que en nuestra historia yo siempre seré la poesía y tu el poeta. Yo las palabras y tú los hechos. Por eso sé, que ahora que me estás abrazando quieres decir lo que yo he dicho, y con eso basta. No necesito nada más para ser feliz.

2 comentarios:

Fenridal dijo...

See Please Here

Anónimo dijo...

A veces pienso que me lo cuentas a mí. Todo es una farsa que a veces parecía real. Y ahora con voz baja, lagrimeo.