lunes, 5 de mayo de 2008

Tras las teclas...


Una vez hace ya muchos años alguien me dijo que tenía manos de pianista. Siempre quise aprender a tocar porque por alguna extraña razón el escuchar su sonido me llegaba dentro de un modo inimaginable. Tiempo después al ver el gran clásico “pretty woman” descubrí que existían muchas maneras de disfrutar de un piano. Nunca llegué a dar clases, y nunca llegué a tocar. Tal vez porque en mi familia nadie creyó que había nacido para ello o tal vez porque no lo deseaba lo suficiente. Lo cierto es que hoy me conformo con escuchar aquello que componen los demás mientras imagino cómo habría sido.

Dicen que una persona puede conseguir cualquier cosa en la vida si lo desea con todas sus fuerzas. Y eso me hace recordar cuál fue desde siempre mi gran pasión y cuál es hoy por hoy una de las cosas que hace que me sienta viva. Sin duda alguna, escribir. No soy ninguna experta y tampoco espero llegar a serlo. Yo escribo para mí y para todo aquel que necesite escaparse un rato del mundo.

No podría describir jamás la sensación que experimento al encontrarme de frente con la inspiración, llenándome la mente de miles y miles de palabras y frases desordenadas que posteriormente yo ordeno, elijo y descarto a mi antojo.

Hoy escribo para mí, porque así lo siento...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"La música sirve en parte para precipitar los plácidos idilios."

Necesitamos vivirnos dentro de una araña de cristal.

Anónimo dijo...

mmmm realmente me recordaste a mi misma desde hace ya unos años decidi que queria aprender a tocar el piano, pero debido a muchas circunstancias cada vez que lo intento suele pasar algo, pero mi corazon y mi ser me dice que debo aprender por que es la unica manera que tengo para expresarme y sentirme tranqila, debo luchar por lo que sueño cierto?? no se como pero aprendere asi podre tocar mis canciones favoritas...
atte:vany