domingo, 15 de junio de 2008

Olvidar...


Quise olvidar aquel día, y aquellas palabras. Pretendí dejarlas atrás, evitar que existiesen y con ello alejar de mí este sentimiento que me mata cada día.

Cuando conoces a una persona y te enamoras locamente de ella, tan sólo ves tú felicidad en la suya. Quieres que cada mañana, cada día, cada instante, una sonrisa eterna y entera se dibuje en su cara y no desaparezca nunca. Quieres que su corazón eche chispas y su estómago de un vuelco cada vez que vuestras miradas se cruzan en un mismo punto. Jamás deseas que el dolor se apodere de ella ni que las lágrimas existan. Jamás harías nada que pudiese hacerla sufrir…

Los seres humanos cometemos errores por naturaleza, y a veces pecamos creyendo que nuestras decisiones siempre serán las más acertadas. Somos capaces de echarlo todo a perder en milésimas de segundo, y romper de un solo golpe todo aquello que construimos con nuestro esfuerzo. Y cuando eso sucede, pesa tanto que no somos capaces de movernos del suelo.

Yo cometí el mayor error de mi vida al dejar marchar a la persona que me llenaba de vida. Creí que estar a mi lado jamás le daría toda esa felicidad que tanto merecía. Me sentía injusto por robarle el tiempo… Pero me equivoqué.

Cuando recuerdo el dolor de su rostro, y la agonía de sus palabras, algo en mi interior se quiebra. Me deshace por dentro el pensarla. Y el aire me grita que la busque de nuevo. Respirar se hace tan difícil desde que no está…

2 comentarios:

elimarcela dijo...

Me gusta como escribes, me gusta lo que escribes. Pero te confieso, ese dolor, esa tristeza que leo en tus palabras son ahora para mi un recuerdo. Hazte amiga del tiempo, él te da muchas respuestas, sigue escribiendo para que otros sigamos leyendo (y opinando). No podemos perder algo que de verdad nunca fue nuestro.

Un abrazo y gracias por tu comentario en mi blog.

Angélica Cuadros dijo...

Hablando del olvido, el otro, buscando vinilos decorativos para mi dormitorio, me encontré con una frase interesante de Unamuno "Hay un hombre que no olvida: el olvidado"- triste, pero verdadero. Me encanta tu blog. Saludos!