domingo, 26 de abril de 2009

Andaba.


Andaba. Las calles estaban llenas de heridas y el cielo parecía enfadado. Caían lágrimas punzantes, calladas, eternas. Y yo sólo andaba. Bañada en tristeza. Sintiendo como un centenar de punzadas me agitaban el estómago. Deseosa de comprender qué fue aquello que no vi; o que no me dejaste ver. Andaba. Despacio, vacía, agotada. Sumisa, dolorosa, inconsciente.

Y de repente tu imagen. Allí. Tan lejos como mis ganas de escuchar tu voz una vez más. Habías hecho añicos aquello que me hacía caminar con normalidad. Habías traicionado mi razón; mi inteligencia. Habías cambiado. Ya no eras tú y dejé de quererte. Porque nunca amaste lo que soy. Porque sólo lo inventaste para robarme el amor que no te pertenecía. Porque creaste una personalidad inexistente.

Todo habría salido bien. Pero el tiempo a veces pone luz en la oscuridad, e incluso los más ciegos terminan por obtener la más clara imagen en su mente. Todo te habría salido bien. Pero tu ausencia me regaló unos instantes de pensamiento y me permití el lujo de mirar, y ver más allá del horizonte de mis miedos.

Ahora solo ando. Perdida y sin rumbo. Lejana a ti. Con el alma agrietada. Ahora solo escapo. No sé bien a dónde. Tal vez, a algún lugar que nadie pueda ensuciar con mentiras...

4 comentarios:

la oyente dijo...

Seguro que encuentras ese lugar...aunque debo imaginar que no estarás sola una vez llegues, habrá más gente como tu, cansada ya de todo...

Espero que no moleste mi intromisión, lei en tu perfil que te gustó MARINA, y eso me hizo decidirme a leerte -me enamoró ese libro-.

¡suerte caminante!

Oier dijo...

Una historia muy triste, pero no abandonada por la belleza al menos. Esto de andar me recordo a la frase:
"El movimiento se demuestra andando" asi pues peregrina de la vida, ojala no tengas mucho que caminar hasta llegar a tu destino.

la oyente dijo...

Gracias por la recomendación, rumbi, en cuanto tenga algo de tiempo(examenes...), será lo primero que haga. Y por supuesto que no me molesta, al contrario, creo que podemos tener puntos en común, así que todo un placer que me recomiendes libros -y lo que quieras-.

Saludos mediterraneos:)

"Puli" dijo...

Patri, lo primero: no sé si sabes pero... ¡los dos comentaristas de esta entrada llegaron a tu blog a través del mío! De Oier lo sé seguro (ya hablaremos ;)), de "la oyente" no estoy segura, pero lo sospecho puesto que también es asidua de otro blog que, al igual que el tuyo, aparece en mi blogroll. ¡De qué casualidades se entreteje la vida! :).
Lo segundo es decirte que me gusta mucho la sensibilidad de que están empapadas todas tus letras. Me alegro de que, después de varios años, podamos seguir en contacto "literario" a través de internet, que todo lo agiliza.
Lo tercero, proponerte una cosa: que un día pruebes, te atrevas, a escribir en 3ª persona; narrar de esa forma entraña dificultades añadidas, que al final no son más que tentadores desafíos. Si te animas, espero ser testigo de ello en tu blog :D.
Lamento semejante carta, pero como hace mucho que no comento aunque sí lea, pues te escribo un comentario que valga por varios ;). Seguiré siguiendo tus pensamientos sensibles...
Besazos de tu

"Puli"