lunes, 28 de septiembre de 2009

Fronteras.


Ya nada volverá a ser igual. Hoy me he despertado en una casa completamente distinta; en un mundo distinto. El tiempo para asimilarlo ha sido corto, y creo que aún no me he hecho a la idea. Los años pasan y todo crece; todo cambia; todo se transforma. Me he dado cuenta de que estoy ante esa fina línea que marca la distancia entre el antes y el después, y que no debo hacer nada, más que conformarme. En mi interior, una mezcla de tristeza y alegría. Dos sentimientos aparentemente incompatibles que se han cogido de la mano. Ahora sólo me queda esperar, con la incertidumbre, el miedo y la curiosidad. Ahora no tengo muchas ganas de volver a escribir, aunque tal vez lo haga. Tal vez un día de estos.

5 comentarios:

Paula dijo...

Ya lo estás haciendo :)
Un besazo y un abrazo!

PuLi

Cristina dijo...

"nada es más simple,
no hay otra norma,
nada se pierde,
todo se transforma"
(Jorge Drexler)

ánimo! y a seguir creciendo, cambiando, transformando...al final, eso es vivir!!

espero q cojas fuerzas para volver a escribir pronto!

bss!

Lo que no me callo.... dijo...

Los cambios son buenos, y nos vienen bien, sólo deja pasar el tiempo y ya verás como todo lo ves mejor...
saludos.

Posmoderna dijo...

Hay cambios para todo. Los acontecimientos acaecen cuando deben acaecer. La idea es disfrutarlos.

Mil besos linda!!

M. dijo...

Me siento exáctamente igual que tú...ánimo.