martes, 15 de septiembre de 2009

No.


No apartes la mirada. Quiero descifrar el acertijo que suponen tus ojos. No des un paso atrás. Quiero tan sólo cogerte de la mano y dar un paseo. No digas nada todavía. Quiero disfrutar de este silencio a tu lado. No trates de no sentir nada. Quiero una dosis de sinceridad para poder dormir. No huyas. Quiero enseñarte que siempre puede ser mejor. No busques una explicación. Quiero que entiendas que a veces, estas cosas, simplemente suceden.

3 comentarios:

Paula dijo...

Cierto. Por suerte, algunas cosas simplemente suceden :)

Oier dijo...

Cuanto misterio...
Ojala fuesen mas veces las cosas asi y sucediesen por que si, menos complicadas, ya sabes.

un saludo ;-)

Patricia dijo...

Hola:
Me gusta mucho esta entrada. ÇMe parece que capta muy bien la idea del amor. Hay algo de temor, de miedo, de locura y de riesgo en tu relato. Me gusta. Te invito a que visites mi blog. Espero que te guste.