miércoles, 21 de octubre de 2009

Diálogos absurdos


-¿Qué se supone que estás haciendo Miri? Me dijiste que se acabó, que te ibas a centrar en tus estudios…

-No sé. No sé lo que estoy haciendo. No puedo pensar; lo intento pero no puedo. Yo simplemente… me dejo llevar. Pero sé que tengo que parar, antes de que sea demasiado tarde.

-No me malinterpretes. No creo que hagas nada malo… es sólo que no quiero que juegues con tu futuro. Sé lo importante que es para ti.

-Y yo. Y yo también lo sé. Pero hay algo dentro de mí que me impide frenar ¿entiendes? Es horrible. Otra vez esa maldita sensación. No la quiero. ¡No la quiero!

-Y sin embargo te levantas todos los días con una sonrisa en la cara ¿verdad?

5 comentarios:

Take it easy! dijo...

Saber lo que nos conviene... no es lo mismo que hacer lo que nos conviene.

La experiencia personal me dice, que hay tiempo para todo y que las medias tintas no son buenas. Si tienes que centrarte en tu futuro, hazlo al máximo, cuanto antes acabes con el antes podrás centrarte en tu presente.

Aunque permitirse una temporada de sonrisas tampoco va mal... no nos engañemos.

Muakkksss

Anónimo dijo...

A veces el presente es más importante que el futuro.

David.

Lo que no me callo.... dijo...

A veces será que dijimos cosas que pensábamos hacer y que luego nos cuesta mucho hacer... No son falta de ganas, son fantasmas que de vez en cuando nos hacen "paralizar algo" lo que en el fondo deseamos. Quizás algo de falta de fuerzas. Aunque si son pasajeras no es tan malo. A veces estamos agusto con nuestro presente impasible y tranquilo, dejándonos llevar por la corriente......

Daniel Rico dijo...

Yo no se si vale la pena hipotecar el presente en fabor de un futuro del que no sabemos nada. No parese una invercion tan ventajosa si uno lo piensa un poco.

Si nos satisface lo que estamos haciendo ahora ¿no es licito sospechar que en el futuro nos hara igual de felices?

saludos!!

Posmoderna dijo...

Muchas personas en vez de llorar sonrien. Es la forma en que ellos lo hacen, se llama resignación.
Fuerza linda!