viernes, 16 de octubre de 2009

Micaela II


Micaela se despertó con el ánimo por los cielos (y no por los suelos), y tras deshacerse del pijama, se regaló una ducha rápida y fría. Con la toalla sobre la cabeza y el cuerpo desnudo, al mirarse en el espejo supo que por fin se había encontrado. No más mentiras, no más palabras dichas por decir, y por encima de todas las cosas, no más amores de una noche que al final, lo único que aportan es una mayor resaca.

4 comentarios:

Posmoderna dijo...

Perfecto! Micaela ha renacido y de la mejor forma!

Nada peor que una resaca de aquellas.

saludos

Take it easy! dijo...

No hace falta que lo diga, pero invitada estás para venir a leerme siempre que quieras.

Tengo que agradecerte las cuatro lineas que me has dejado, ya no solo por el tiempo invertido sinó porque de paso se convierte en una invitación para que yo pueda perderme o encontrarme, ya se verá, en tus lineas.

Para empezar, he encontrado a Micaela en el mismo momento que ella se ha encontrado a si misma y tengo que decir que esas resacas, aunque realmente molestas, son necesarias. De la misma forma que es necesario perderse para llegado el momento poder volver a encontrarse. ;D

Un beso.

P.d: Me ha gustado lo que he leido hasta ahora. Con tu permiso me daré una vuelta por el resto de tus letras.

Rick dijo...

Hola, he estado echándole un vistazo a tu blog y me ha gustado bastante así que quería proponerte un intercambio de enlaces. Yo también tengo un par de blogs, que quizá puedan interesarte, llamados El quimérico inquilino (personal, opinión, escritos literarios...) y Hotel Overlook (cine). Los puedes ver entrando en mi perfil. Si te parece bien la propuesta coméntamelo en el blog. Yo te enlazaría en los que me enlaces tú.

Un saludo.

Paula dijo...

Lo que voy a comentar ya sé que se sale un poco del tema, pero me jode que habitualmente seamos sólo las chicas las que sufrimos de resaca post-rollodeunanoche...