sábado, 4 de abril de 2009

Un lugar para soñar


A veces cierro los ojos y sueño que me desvanezco. Me siento como el humo que se hace notar en una isla desierta, y que poco a poco, desaparece. Puedo ver como mi alma se funde en la transparencia del viento y percibir, como unas manos ajenas a las mías me sujetan con cuidado y me mantienen a salvo.

A veces cierro los ojos e imagino que me he ido. Mis extremidades son arena lejana al mar y abierta al cielo. Puedo ver el interior de quien rodea mi mundo con sus pensamientos, y hacerme invisible entre las miles de palabras que se agotan en una frase.

A veces cierro los ojos y te observo aquí a mi lado. Aunque tú apenas inhales el olor de mis mejillas. Puedo contar cada suspiro que se te escapa de los labios, y bailar junto al sonido que provoca tu aliento.

Aunque tú ni me imagines. Aunque yo ni siquiera exista. A veces, cierro los ojos y sueño que me desvanezco.