miércoles, 15 de abril de 2009

Estoy enfadada con el mundo.


Quiero gritar. Quiero desnudar mi alma. Quiero acallar las voces que resoplan en mi cabeza. Quiero acabar.

Veo tanta falsedad que me agoto. Y tanta injusticia que me duele el corazón. Siento que la locura me domina a veces, y que no soy tan normal, como aquellos que prefieren mirar hacia un lado y cerrar sus oídos.

Tengo mucho que decir. Tal vez demasiado. Tal vez no lo suficiente. Pero en ocasiones me falta el valor. Porque vivimos en un mundo en el que se da la espalda a quienes dicen verdades, y se regala un pedestal de oro a quien prefiere ser infiel con la mente.

Ya no quiero seguir. Porque mi conciencia me pide a alaridos que sea justa conmigo. Porque al fin me estoy encontrando, sin ni siquiera buscarme. Porque me cansé de ser inocente. Porque sí.