domingo, 22 de noviembre de 2009

Hombre enamorado


Vuelve a mis brazos, que sólo quieren protegerte del frío que nos congela. Vuelve porque no concibo un lugar en el que no exista la posibilidad de encontrarnos. Porque no paso un segundo sin imaginarte sentada a mi lado; sonriendo inocente. Vuelve porque eres tú, y nadie más, la mujer con la que quiero despertar cada día del resto de mi existencia. Vuelve a mis brazos, que te han esperado siempre, sin preocuparse del reloj. Vuelve porque siento unas ganas infinitas de besarte eternamente. Vuelve simple y llanamente porque te quiero, y eso es algo que no cambiará nunca, ni tan siquiera con las arrugas del tiempo…