lunes, 20 de diciembre de 2010

Los sueños, sueños son.


Somos soñadores por naturaleza. Unos más que otros, pero todos imaginamos. Ya sea dormidos o despiertos (sobre todo lo segundo), nos contamos historias una y otra vez, dejando que nuestros pensamientos más profundos se conviertan en la novela del año, la película más asombrosa o la canción número uno de la lista.

Dentro de nuestros sueños todo parece ser más sencillo, porque soñamos lo que deseamos y por tanto, siempre obtenemos aquello que ansiamos. Tenemos el control, y lo utilizamos para dar rienda suelta a todas las palabras que desean despegar de nuestros labios. Nos contamos relatos de cómo una tarde cualquiera termina convirtiéndose en las horas más románticas o ardientes de nuestra existencia. Nos inventamos lugares dónde hablar de los sentimientos es tan fácil como salir a comprar el pan. Nos desnudamos siendo nosotros mismos, sin dudas, sin miedos, sin temor a un final no esperado.

¿Nunca habéis discutido con alguien, y mientras pasaba no os han salido las palabras, pero horas después, soñando despiertos, las mismas brotaban como dardos al centro de una diana? Siempre ganamos las batallas en nuestros sueños. Siempre lo controlamos todo. ¿O no?

No siempre es pan comido. Los pensamientos a veces tienden a fusionarse unos con otros, preparando escenarios que no nos agradan o trayendo recuerdos que nos gustaría expulsar. Aunque estemos dormidos, no debe haber lugar para distracciones o ese control del que hablaba se escapará.

El problema surge cuando despertamos volviendo así al mundo real, dónde la mayoría de las cosas son inesperadas. Nos sentimos de nuevo embargados por el miedo y las dudas, y todo se nos vuelve más complicado. Más complicado y más valioso a la vez, porque al menos a mí, me apasionan los retos, y de esos hay muchos en el despertar. Todo lo que obtengamos será real.

Últimamente he estado sumergida en un mar de sueños continuos, y de repente, en un momento de distracción, me he dado cuenta de que necesito un buen chute de realidad. Dicho y hecho.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Aire fresco.


Hace ya bastante tiempo que no me desnudo entre líneas. Que no soy capaz de sentir dentro de mí o percibir de los demás algo que me empuje a escribir ni una sola letra.

Han sido días largos y fríos, como el invierno en mi ciudad, y las noches me han apresado en una cárcel de pensamientos que me acercaban mucho más a la locura que a la cordura que a veces tanto anhelamos.

Me he movido entre calles abarrotadas de gente y aún así me he sentido sola. Me he sentado a esperar y me he preguntado en repetidas ocasiones si todos los acontecimientos que llenaban mis horas tenían realmente algún sentido. Me he aferrado con fuerza a los abrazos amigos para recordar que mi existencia tenía más sentido del que yo imaginaba. Y he buscado desesperadamente un soplo de aire caliente para no olvidar que el invierno siempre se va, dando paso a la primavera.

Estos dos últimos meses se han compuesto principalmente de lágrimas a escondidas, sonrisas a veces un tanto forzadas y deseos incontrolables por abrir la maleta que contiene los recuerdos y obligarlos a formar parte del presente. Y como no, estos dos últimos meses han sido equivocación detrás de equivocación.

El tiempo es oro, y en situaciones así también es muy largo; pero aunque ello tenga una parte mala, la parte buena es enormemente buena. Te ayuda a olvidar, a sanar las heridas y a recapacitar.

Ahora veo las cosas de otro modo. No estoy sumergida en una felicidad profunda, pero sí he dejado las cicatrices bien cerradas. Consigo despertar de mis sueños con una sonrisa; estando agradecida por completo a esos abrazos amigos que antes mencionaba. Me siento agradecida además por las lecciones que a veces nos da la vida, y que nos hacen ser más fuertes, y madurar; y abrir los ojos para ver las cosas desde diferentes puntos.

Ahora puedo decir que me encuentro con ganas. Que echaba de menos abrirme al mundo y dejarme caer entre frases. Que he vuelto para quedarme. Y que éste no es más que el comienzo de la primavera tras un frío y largo invierno.



Siento mucho la ausencia. Aquí os dejo una canción que me ha encantado y que espero que disfruteis:

domingo, 3 de octubre de 2010

¿Quieres saber lo que sentí?



No podía respirar. No era capaz de respirar. Sentí que el aire de mis pulmones se había evaporado, y que el corazón latía demasiado rápido, como si quisiera destrozarme el pecho con golpes fuertes e innumerables. No podía apartar la vista. No podía mirar hacia otro lado, ni podía secar el mar que inundaba mis ojos con olas de cinco metros. Sentí un dolor desconocido, para nada físico; una decepción de incalculable dimensión, y un vacío inmenso, frío, angustioso. No podía parar de gritar. No podía decir una sola frase que tuviera la más mínima coherencia. Sentí que ya todo daba igual, que podía subir el volumen de mis sentimientos hasta el número más alto porque aún así jamás me escucharías. No podía dejar de temblar. No podía controlar mi cuerpo. Sentí que hablaba por sí mismo, que se escapaba de mi control; que ya nada volvería a estar bajo mi mando, porque había perdido la capacidad, el amor propio y las ganas de seguir luchando.

Sin embargo ahora me siento mucho mejor. Ahora ya no es más que un mal recuerdo. Un papel que guardas en un cajón y que un día por casualidad encuentras haciendo limpieza y decides tirar a la basura porque te das cuenta de que guardarlo no sirve de nada. Al fin y al cabo, no es más que un papel…


martes, 14 de septiembre de 2010

Soy un iceberg.


Soy un iceberg. Un cuerpo fuerte y una piel fría. Un trozo de hielo expuesto a los golpes que provocan aquellos barcos que no saben cómo frenar. Un corazón transparente agrietado en medio de un océano en el que gritar no sirve de nada. Un vacío dentro de un vacío.

Soy un iceberg. Y cada noche me aferro al calor escaso que encuentro en mi mar. Y me derrito un poco, para que el congelado manto que cubre mis entrañas se haga cada minuto más pequeño. Y me permito perder algunas gotas del alma, que cuidadosamente resbalan y desaparecen, igual que aquello que las hizo nacer.

Soy un iceberg. Aunque no por mucho tiempo. Sé que pronto los rayos de sol que me miran desde lejos, cada vez estarán más cerca, y traerán el deshielo. Y será entonces cuando vuelva a ser sirena. Y mi canto podrá escucharse hasta en las profundidades; esas que albergan inmensos y hermosos tesoros.

martes, 24 de agosto de 2010

Estrello.



Este amor ni era real ni era invencible. Era un simple saco lleno de mentiras. Mentiras que me contabas para sentirte mejor persona viéndome feliz, entre falsas palabras y abrazos fingidos. Este amor me ha robado los cinco sentidos. Estaba ciega no viendo que además de no quererme más que de adorno, amabas a otras 500 a mis espaldas. Estaba sorda por no escuchar a mi cabeza repitiéndome una y otra vez que algo no encajaba, que no tenía sentido, que no iba a salir bien. No podía ni siquiera oler la infidelidad, ni sentir el gusto de otros labios que no eran los míos sobre tus labios; ni de notar el tacto de unas manos ajenas en tus manos, a las que seguramente les habías prometido lo mismo que a mí. Este amor ha sido una farsa, un papel protagonista en tu obra de teatro. Y yo un títere, al que has movido a tu antojo. Lo único que lamento es haber necesitado que la montaña rusa se estrellara para recuperarme a mí misma; para ver la clase de persona que eras. Y ahora sólo me queda esperar a que el tiempo pase y nos deleite con aquello que merecemos.

domingo, 11 de julio de 2010

Subidas y bajadas.


Este amor es como una montaña rusa. Hay momentos en los que estás tan, tan arriba que parece que puedas atravesar las nubes con los dedos y respirar un aire menos contaminado de sentimientos enfermos. Sólo eres capaz de mantener los ojos cerrados para mantener ese sueño sucediendo el mayor tiempo posible, por si al abrirlos desapareciera; por si al abrirlos todo lo que sientes se desvaneciera. Pero también hay momentos en los que de repente caes en picado. Y quieres gritar, y el corazón te late a mil por hora. El miedo se apodera de tu cuerpo y la desconfianza de si te habrás protegido lo suficiente contra un dolor que es capaz de aparecer en cualquier momento, nace, se crece y te nubla la razón. Entonces, durante unos segundos pierdes la cordura y la noción del tiempo. Las horas se hacen días y los días, semanas. Y aunque la mayoría de las veces quisieras que este amor fuera más sencillo, tuviera control remoto y un manual de instrucciones, en el fondo amas la adrenalina, y sabes que nada es tan fácil en la vida que vives. Porque sabes, que este amor es capaz de despertar sonrisas y fabricar lágrimas. Es capaz de superar adversidades y tiene la edad permitida para subir y bajar en infinitas ocasiones. Porque sabes que este amor es real e invencible.

Un regalito por mi larga ausencia:

martes, 8 de junio de 2010

Una historia que contar.


Tiene un pasado lleno de escombros. Un corazón en ruinas cubierto de polvo y antiguas fotografías. Tiene un cartel clavado al pecho que dice “en obras”, y un miedo terrible a enamorarse. No soporta mirar sus manos más de quince minutos. Las mismas que hace tan sólo dos meses dibujaban promesas en el vaho de los espejos. Ni tampoco soporta sentirse incapaz de desatar el nudo en su estómago. Tiene varias maletas vacías de instantes fugados. Un reloj que marca la hora exacta del derrumbe y un billete de avión que jamás llegó a usar, escondido bajo el colchón. No soporta coger el autobús. Los asientos están demasiado llenos de risas y caricias furtivas; silenciosas. Ni soporta caminar sabiendo que en cualquier momento el aire puede acabarse. Tiene un millón de recuerdos y una caja fuerte dónde guardarlos. Una llave y una historia que contar.

domingo, 6 de junio de 2010

Super Test


Llevo varios días sin ser capaz de escribir nada. Quiero creer que se debe a la saturación mental que me provocan estas fechas llenas de exámenes, y que mi inspiración sólo ha decidido tomarse unas vacaciones para que pueda centrarme en terminar mi carrera. Pero como no quiero abandonar mi lugar para soñar aquí dejo un test larguísimo que le he cogido prestado a Silvia (http://unabsurdodiacualquiera.blogspot.com/) de su blog.


1. Color de ojos: marrones con hilitos color miel 
2. Color de pelo: castaño oscuro en invierno y claro en verano.
3. Altura y peso: pues… 1,69 y hace mucho que no me peso, me da alergia.
4. Número preferido: el 7, desde siempre, por razones varias.
5. Día de la semana: Los viernes, porque no curro y llega el finde.
6. Melodía de llamada en el móvil: Hot n cold de Kate Perry.
7. Melodía de SMS: tiri ri ri ri jaja
8. Usas el móvil como despertador?: Sí, y lo tengo siempre al lado porque si no no hay dios que me despierte.
9. Mascotas: Una gata preciosa y bizca que se llama Lili.
10. Hermanos: Un hermano 3 años mayor que yo.
11. Estás enamorad@?: Pregunta interesante, pero no estoy segura todavía.
12. 13 o 12 + 1?: 13 siempre, las supersticiones murieron hace tiempo.
13. Lloraste por amor alguna vez?: Jaja claro, soy una llorona profesional.
14. Físico del chic@ de tus sueños: No soy nada superficial, pero supongo que de mi gusto.
15. Personalidad del chic@ de tus sueños: De las que te sorprenden para bien.
16. Cada vez que pides un deseo, pides que se me cumpla?: La verdad es que me limito a pedir el deseo y fuera. Si se cumple bien, si no… también.
17. Eres supersticios@?: Lo estoy dejando.
18. Una manía: Andar descalza por mi casa… a mi padre le saca de quicio.
19. Algo que cambiarías de ti: Soy como soy, y a quien no le guste, que no mire.
20. Te enamoran con: Sinceridad, inteligencia y mucho sentido del humor.
21. Las tres primeras cosas que te enamoran de un/a chic@: No pienso en eso, simplemente pasa.
22. ¿Qué le regalarías a un amig@ que se va lejos? Un kit de supervivencia con fotos, cartas, jamoncito…
23. Última promesa que has hecho: No lo recuerdo. Pero siempre cumplo lo que prometo.
24. No soporto a la gente que: Miente aún sabiendo que sabes que está mintiendo y que es extremadamente egoísta.
25. Una rosa de color: Me encantan las rosas blancas.
26. Algo que no quieras que sepa nadie de ti: Si quiero que nadie lo sepa… Top secret.
27. Algo que no dejarías nunca: Nunca dejaría de ser yo misma.
28. Algo que dejó huella en tu vida: Tres semanas en Roma (entre otras muchas cosas).
29. Algo que recuerdas con claridad: El momento en el que me di cuenta de que jamás haría algo que no quisiera hacer.
30. ¿Qué opinas de las marcas?: A día de hoy se paga por la marca y no por el producto. No diré más.
31. ¿Estás a favor de la pena de muerte?: No.
32. ¿Contar o escuchar?: Un poco de ambas cosas, a veces prefiero contar mientras me escuchan y otras escuchar mientras me cuentan.
33. ¿Crees en algún Dios?: Soy agnóstica. Y mi único dios es Valentino Rossi.
34. ¿Crees en la magia?: Claro que sí, la magia está en todas partes y no se limita únicamente a los trucos con cartas.
35. ¿Qué coleccionas?: Recuerdos, fotos y libros.
36. ¿En qué muñeca te pones el reloj?: No suelo llevar reloj, siempre se me rompen.
37. ¿Prefieres seducir o ser seducido?: Depende del momento.
38. Última vez que te caíste: En San Juan de Luz, corriendo bajo la lluvia.
39. Última vez que te reíste: Hoy.
40. ¿Confías más en un chico o en una chica?: El sexo de una persona no es importante para la confianza.
41. ¿Qué esperas de una relación?: Todo y nada.
42. ¿Quieres casarte y formar una familia?: Me gustaría, y si me va bien económicamente… unos cinco hijos jaja.
43. ¿Qué dices cuando coges el teléfono?: ¿Sí? O en su defecto, Dime.
44. ¿Chico más alto que la chica o al revés?: Prefiero que el chico sea más alto y ponerme de puntillas para besarle.
45. ¿Todo pasa porque tú quieres?: No todo está en mi mano, también influyen factores externos.
46. ¿Peluche grandes o pequeños?: Grandes.
47. ¿Fumas?: Sí, un pequeño defecto.
48. ¿Bebes?: Los fines de semana.
49. Por qué bebes, o por qué no?: Porque me encanta compartir una cervecita o un cubata en buena compañía mientras arreglo el mundo.
50. Algo que sepas hacer bien: Cocinar.
51. ¿Sueles decirle que le quieres a la persona que amas?: Sí, si estoy enamorada, y en ocasiones en las que sea necesario.
52. El físico es lo más importante?: Depende de para qué.
53. Una manera de demostrar amor: Esas cosas simplemente nacen y si no… no hay amor.
54. ¿Crees en las leyendas?: Las leyendas son leyendas, y por supuesto, existen.
55. Para vivir ¿una ciudad o un pueblo?: Pueblo cercano a la ciudad.
56. ¿Huesos que te hayas partido?: Ninguno. Y toco madera para que no pase.
57. Marca de reloj: No tengo reloj jaja.
58. Te gustan los días de lluvia: Sí, mientras estoy en casa con una peli, una mantita y una buena compañía.
59. Última peli que has visto: Melissa P.
60. ¿Prefieres la pareja feo y simpático o al revés?: No me gustan los extremos.
61. ¿Algo que no harías nunca?: Comer coliflor, teñirme de rubia…
62. ¿Te gustan los chupetones?: No, no soy una vaca.
63. ¿Qué significa para ti un beso?: Un beso puede significarlo todo y a la vez no significar nada.
64. Alguien que no olvidarás nunca: Ya sabe quién es.
65. ¿Funciona el amor a distancia?: No creo en las relaciones a distancia.
66. ¿Te guardas tus sentimientos?: Muchas veces sí, pero de repente un día exploto y saco todo lo que llevo dentro.
67. ¿A qué le tienes miedo?: A quedarme encerrada y sola en alguna parte.
68. ¿Te sientes sol@?: No jaja.
69. ¿Te consideras afortunad@?: Soy jodidamente afortunada a pesar de la vida tan surrealista que tengo.
70. ¿Eres previsible?: Sólo a veces.
71. ¿Te han roto el corazón alguna vez?: Sí, pero tengo el superglu bien a mano.
72. ¿Después de la tempestad siempre llega la calma?: Sí, y luego vuelve la tempestad, y luego la calma… y así sucesivamente.
73. ¿Piensas en ti primero?: Normalmente suelo pensar más en los demás que en mí. Gran fallo.
74. ¿Hay que decir siempre la verdad?: Soy partidaria de que la verdad, aunque a veces duela, es muchísimo mejor que una mentira, por pequeña que sea.
75. ¿Con qué edad quieres tener la vida resuelta?: Cuando tenga que ser será, pero esperemos que sea pronto.
76. ¿Odias que te odien?: No. Me da igual.
77. ¿Sirve de algo llorar?: Claro. Si no te ahogas por dentro.
78. ¿Sabes controlar tus sentimientos?: A ratos, pero no suele funcionar.
79. ¿Serías capaz de vivir observado?: Que va, adoro tener privacidad.
80. ¿Crees que has conocido al hombre/mujer de tu vida?: No lo sé, te lo diré dentro de unos 80 años.
81. ¿Rezas por las noches?: No.
82: ¿Qué es lo último que haces antes de dormir?: Lavarme los dientes y bajar la persiana de mi habitación.
83: Mira atrás...¿te gusta el pasado?: Sí, mi pasado me ha llevado al presente, y el presente me encanta.
84: ¿La vida es de colores?: Sí, hay un poquito de todo.
85: ¿Necesitas de la gente?: Podría decir que no, pero estaría mintiendo. Necesito a la gente en ciertas ocasiones.
86: ¿Te importa pedir perdón?: Si he cometido un error, no me cuesta nada pedir perdón.
87: Algo que te entristezca: Demasiadas cosas como para escoger sólo una.
88: ¿La gente ve en ti lo que realmente eres?: Por lo que me han dicho… No soy para nada lo que aparento. Supuestamente parezco más antipática de lo que realmente soy.
89. Algo que cada vez que pienses en ello llores: Pasapalabra.
90. No serías capaz de vivir sin: Sin mi familia y mis amigos.
91. Dale las gracias a alguien: Gracias por hacer mis días más bonitos.
92. Una mirada o una sonrisa: Ambas cosas.
93. Algo que cada vez que piensas en ello te ríes: Cualquiera de mis recuerdos de quinceañera, los chistes malos que me cuentan…
94. Una ilusión: Volver a París.
95. ¿Cuentas hasta 10 antes de decir algo?: No, soy muy impulsiva.
96. Lo más bonito que te han dicho: Me han dicho muchas cosas bonitas, no puedo quedarme sólo con una.
97. Vives el presente?: Carpe Diem.
98. ¿Te importa lo que piensen de ti?: Depende de quién lo piense. Si no la conozco o no tengo relación con esa persona… Obviamente no.
99. Cuéntame un secreto: Los secretos, secretos son.
100. Hoy por hoy...eres capaz de todo por amor?: No. No estoy tan loca.
101. Existe el diablo: jajaja creo que no.
102. ¿Qué haces cuando estás triste?: Ponerme guapa y salir con mis amigas.
103. ¿Lo más difícil que has hecho en tu vida?: Decir adiós.
104. ¿Última persona que has conocido?: Conozco mucha gente últimamente, no puedo recordarlas a todas jaja.
105. ¿Le tienes miedo a alguien?: No.
106. ¿Cómo conquistas a un/a chic@?: Siendo yo misma.
107. Tu vida comenzó a tener sentido el día que: ¿Nací?
108. ¿Algo que nunca te perdonarás?: Haber renunciado a ciertas cosas.
109. ¿Odias a alguien?: El odio es un sentimiento que no está en mi vida.
110. ¿Alguien que haya significado mucho para ti?: Mi abuelo.
111. No serías quien eres hoy sin… mi familia y mis amigos.

lunes, 17 de mayo de 2010

Te imagino


Salgo a la calle con los ojos aún cerrados por el sueño pero te veo. Sonríes y mis pómulos comienzan a teñirse de fresa, para terminar con una media luna dibujada en mis labios. Paso por tu lado casi a cámara lenta y sin querer nuestras manos se rozan. Y es entonces cuando mis pies me llevan a ninguna parte. Ya no escucho nada más que mi pulso acelerado apretándome el pecho. No están ni el ruido de los coches rozando el asfalto; ni la música que me ambienta el camino. Simplemente puedo imaginarte robándome un beso. Secuestrándome las ganas de respirar en tu oído. Acariciando mis ojos con tus ojos mientras me regalas otra de tus pícaras sonrisas. Y te sigo imaginando aunque ya hace tiempo que viajo lejos de dónde estás. Te sigo imaginando aunque los días pasen y no me reencuentre con tus manos. Te sigo imaginado aunque parezca que no existes…

jueves, 13 de mayo de 2010

Quemando etapas.


Hoy no traigo poemas en los bolsillos, ni sentimientos resguardados de la lluvia bajo un paraguas. Hoy mi mente sólo puede alimentarse de esta etapa que termina; de este fin que va llegando tras cuatro largos e intensos años. Un momento en el que he pensado mil veces, y que me ha hecho experimentar todo tipo de sensaciones; desde la ilusión, pasando por el miedo, hasta llegar a la angustia. Un momento que llega tras miles de experiencias; nuevas amistades, horas sin dormir, fiestas hasta las tantas, amores de una noche, amores de verdad, viajes inolvidables y sonrisas, sobre todo muchas sonrisas.

Señoras y señores, ¡la niña se nos licencia!

lunes, 3 de mayo de 2010

Para ti


Quiero quererte de nuevo, de reojo y por sorpresa.
Insinuarte mis besos, mientras los miedos huyen.
Quiero viajarte sin maletas, sin pasaporte, y con fuerza.
Acariciarte con palabras, para que entre verbos me busques.

Quiero jugar a esconderme tras la mudez de tu ombligo.
Contar hasta diez y encontrarme en el calor de tu espalda.
Quiero encenderme en tu sonrisa, secuestrando al frío.
Pensarte en blanco y en rojo, mientras mis manos te hablan.

Quiero aprender de memoria cada instante de tus dedos.
Leerte entre líneas, a ciegas, sin olvidar ni una coma.
Quiero a dos milímetros seguir echándote de menos.
Y escribir en tus lunares, mientras sobre mí te asomas.

Quiero desaparecer las dudas que se atrevan a dolerte.
Impedir que la tormenta se desate en tu mirada.
Quiero abrazar los instantes que me llevan a entenderte.
Y perderme eternamente con tu pecho como almohada.

viernes, 30 de abril de 2010

Tik Tak


A veces siento que voy a explotar. Como si en mi interior anidara una bomba de relojería que marca los últimos segundos.

Siento que todos mis pensamientos contenidos empujan cada vez con más fuerza las paredes de mi cuerpo para escaparse. Y siento que todos esos sentimientos que una vez guardé con llave dentro de mi corazón, saldrán a la luz y todo dejará de estar oscuro.

Mentiría al decir que no tengo miedo de encontrarme desnuda de repente. De permitir que los demás conozcan esa parte que quise guardar para mí. Ciertamente mentiría.

Pero sé que pasará. Y no habrá vuelta atrás. Todo, absolutamente todo lo que callé quedará dicho. Para bien o para mal. Y dejaré de ser yo, porque ya no habrá nudos que desatar, ni enigmas por resolver. Sólo quedará el vacío y la tranquilidad de una vida sin secretos que proteger.

Sólo quedaremos la realidad y yo, mirándonos como si fuera la primera vez.

domingo, 11 de abril de 2010

¿Cómo?


Hay errores inocentes, que apenas importan. Y hay errores que marcan un antes y un después; que hieren; que agrietan; que se adentran como nubes tapando el sol de la tarde. ¿Cómo perdonas ese tipo de errores? ¿Cómo olvidas las noches dando vueltas y vueltas en una cama que se hace por momentos, tan grande? ¿Cómo asumes que ya jamás será igual? Y perdonas. Pero no olvidas. Porque tu memoria es traicionera y a veces sólo recuerda lo que quiere recordar. Y decides seguir adelante. Pero los malos recuerdos te acuchillan en momentos inesperados. Porque en el fondo ese dolor sigue ahí; y la medicina adecuada para hacerlo desaparecer no se vende en ninguna farmacia.

La música que me inspira:

miércoles, 7 de abril de 2010

Indignación.


Estoy un poquito indignada. Y no tiene que ver con que alguien importante para mí me haya hecho daño, o con que ahora mismo tenga unas buenas anginas. Tiene que ver con la falta de originalidad que tiene la gente para escribir sus propios textos en lugar de ponerse a robarlos y escribirlos como si fueran suyos.

Sí. Ha pasado, y lo he descubierto. Gran sorpresa la mía cuando entro en http://ganasdesoar.blogspot.com/ y veo que la primera entrada de dicha muchacha es uno de mis textos. Así, sin más. Buscad una entrada en mi blog titulada "No" y ahí lo encontrareis.

Tal vez me ha sentado peor porque tengo una semana de perros, pero no me gusta la falta de imaginación, y mucho menos tener que cortarme al publicar textos importantes para que nadie tenga la maldad de plagiarlos.

Ale. Y tan agusto que me he quedado.

viernes, 2 de abril de 2010

Querido John.


Conozco muchas películas que tras ser vistas, invitan al espectador a reflexionar. Películas que te llenan de sentimientos a veces extraños, y que hacen que le demos vueltas y más vueltas a lo que acabamos de ver.

Hoy, una de esas películas me ha devuelto las ganas de escribir. Las ganas de reflexionar y de explicar, del modo que mejor sé hacerlo, los sentimientos que me invaden.

Por si acaso todavía alguien lo dudaba, la película es una mezcla entre el romance y el drama. De mis preferidas. De esas en las que terminas con un pañuelo en la mano para secarte las lágrimas, pero a la vez te dibujan una sonrisa en la cara y te regalan la esperanza de llegar, alguna vez, a vivir algo así.
Trata del amor que va más allá del simple amor. Del proceso que lleva a dos personas a enamorarse y de lo que pasa después. No se centra únicamente en expresar la mezcla de felicidad y angustia que uno siente al estar enamorado, sino que nos muestra además, todo lo que este sentimiento es capaz de hacernos hacer.

Trata del sacrificio, de la aceptación, de la confianza, de la amistad y de la ausencia de egoísmo. De la importancia del tiempo, que es capaz de cambiarlo todo sin que apenas lo percibamos. De la distancia, y de lo que ésta conlleva.

No quiero contar más, porque si os gusta este género os la recomiendo sin duda alguna. Simplemente necesitaba escribir algo, porque últimamente dedico menos tiempo a ello y más a sobrellevar el sinfín de acontecimientos que se suceden a mi alrededor. Y lo echaba de menos, porque me ayuda a escapar, y a expulsar todo lo que guardo y muchas veces me resulta imposible sacar.

Espero sinceramente volver pronto a este lugar y quedarme por mucho tiempo más.

martes, 9 de marzo de 2010

Es injusto


Hay canciones que transmiten. Canciones que llenan. Canciones que te hacen escribir sobre sentimientos que no te pertenecen. Canciones como ésta, que despiertan la inspiración.

Hoy, como tantas otras veces, no escribo sobre mis propios sentimientos, sino sobre lo que esta música me susurra al oído. Así que tranquilidad. Mi corazón se encuentra en estos momentos envuelto en una nube de felicidad; en el paque de atracciones, disfrutando al estar subido en la montaña rusa. A toda velocidad, pero con el cinturón puesto.

Espero que os guste tanto como a mí me ha gustado escribirlo.

Es injusto quererte y no verte. Desearte y no poder ni tocarte. Estar a dos pasos de ti y tener que esconderme. Como si fuera un delito mirarte. Como si al mantener mis ojos más de dos minutos sobre ti, fuera a desgastarte. Es injusto no poder siquiera acercarme. Sostener tu mano en la mía y besarte. Hasta que se acabe el mundo; hasta agotarte; hasta que el corazón se me salga del pecho de tanto amarte. Es injusto ir perdiéndote a cada paso; no tenerte. Se siente como un disparo al corazón, que en el momento justo termina atravesándote. Se siente como una lágrima resbalando por la garganta, ahogándote. Se siente como el peor de los sueños, despertándote un martes. Es injusto no poder olvidarte, y seguir aquí, ansiándote, pensándote, sufriéndote…

domingo, 28 de febrero de 2010

I'm back


Hoy por fin he vuelto a ser persona. Hace ya un par de días que aterricé en Madrid, pero hasta hoy no me he sentido en casa. Mi viaje podría resumirse en pocas palabras: aterrizaje de emergencia, cansancio, estafa, cuchitril, hotelazo, risas, excursiones, suero, sol, lluvia, bailes... Y es que Cuba es lo que tiene, nunca sabes lo que te pasará mañana.

Como ya me propuse, he dejado atrás los malos sentimientos y me he llenado de bonitas historias. Historias que espero contar por mucho tiempo y recordar para siempre. Sin embargo, me faltan palabras para describir todo lo que he vivido, y es que hay momentos que deben simplemente, ser disfrutados por uno mismo.

Ahora estoy en casa. En sus brazos y con sus besos. Ahora debo ordenar mi cabeza, para poder relataros este viaje que sin duda ha sido único e irrepetible.

martes, 9 de febrero de 2010

Cuba.


El viernes de madrugada desapareceré de mi mundo por dos largas semanas. Últimamente mi vida parece componerse de eso; de capítulos bisemanales. Me voy con una maleta que pesa al menos 20 kilos, dónde guardo mis miedos, mis fracasos, mis decepciones, mis desilusiones y mi tristeza. A la vuelta sólo espero llegar vacía de equipaje, o tal vez con un par de sonrisas y un millón de recuerdos escondidos entre vestidos y bikinis.

Este tipo de viajes siempre me han concedido la oportunidad de pensar en mí y de conocerme un poco más. Eso es algo que realmente ahora necesito; encontrarme, para poder encontrar a los demás. Tal vez consiga con tiempo y paciencia, perdonar y olvidar; renovarme y no morir en el intento.

El viernes de madrugada dejo atrás los sentimientos innecesarios y me cargo al hombro una bolsa de mano repleta de tiritas y vendas; de esparadrapo y agua oxigenada; para limpiar las heridas y conseguir que cicatricen sin prisa y con calma. Me voy dando un pasito hacia el futuro y cerrando ventanas mojadas por la lluvia. A la vuelta sólo espero llegar más bronceada, más experta y más feliz. A la vuelta sólo espero poder mirar a mi alrededor con otros ojos, sin necesidad de usar lentillas.

Nos vemos en dos semanas. Prometo traer muchas fotos, y miles de sueños para compartir en este rinconcito, mi lugar para soñar.

sábado, 6 de febrero de 2010

Dos semanas.


Han sido dos semanas horribles, llenas de confusión y nerviosismo. Dos semanas sin tener el control de mi vida sujeto a las yemas de mis dedos. Dos semanas que se han sentido como dos años. Dos semanas en las que podríamos haberlo perdido todo. Dos semanas que inevitablemente, han cambiado mi forma de entender el mundo.

Dos semanas sintiendo como el miedo me iba invadiendo a sus anchas. Dos semanas de esfuerzos en vano por mantener la calma. Dos semanas con la incertidumbre y las dudas. Dos semanas de sonrisas fingidas; de preocupación escondida; y de besos que eran más que besos. Dos semanas perdiendo y recuperando.

Han sido dos semanas que ahora parecen no haber existido. Dos semanas que se traducen en una noche en silencio entre tus brazos. Dos semanas para reconocerme nuevamente en el brillo de tus ojos. Dos semanas tan duras como el pan del día anterior dejado al aire libre. Dos semanas para tener una respuesta.

Sí. Ya no hay más peajes. Sigamos viajando.

lunes, 1 de febrero de 2010

Desvaríos varios V


Ahora mismo no puedo ser una persona racional. Todo esto se me escapa de las manos. Y por muy fuerte que trate de agarrarme a la cordura, lo cierto es que cierro los ojos, no pienso, y dejo que la locura me atrape en su tela de araña.

Lo peor que puede pasarle a una persona en una situación similar a la mía, es ser consciente de que las cosas no andan como deberían y seguir sin evitar que siga pasando...

miércoles, 27 de enero de 2010

Presentimiento.


Eran ya casi las 8 de la tarde cuando Miriam se descubrió a si misma sentada en el banco que siempre compartieron y pensando en todas las cosas que un día se dijeron. Habían pasado varios meses desde la última vez que se vieron, y a pesar de las promesas de mantener el contacto, el silencio se hizo enorme entre ellos. Miriam nunca llegó a comprender lo sucedido, y aunque a veces las preguntas desvelaban sus noches, terminó por acostumbrarse al vacío.

Hacía algo de frío, y acurrucó sus manos siempre heladas, en los bolsillos del abrigo. Por un segundo deseó echar el tiempo atrás y verle de nuevo, sentado a su lado, sonriendo ante anécdotas absurdas y mirando maniáticamente el reloj. Sin embargo, algo en su corazón le decía que aquella escena jamás volvería a repetirse, y que lo mejor para ella sería enterrar de una vez por todas, el amor que aún sentía.

Miriam regresó a su escondite. Al lugar que sólo les pertenecía a ellos. Sentía que al volver al sitio donde todo empezó, encontraría la manera de terminar.

Sentada en aquel banco, como si estuviera viendo su vida proyectada en el cine, rememoró la última tarde que pasaron juntos, y el hasta pronto que se regalaron sin saber que no mucho tiempo después, se convertiría en un adiós.

-Voy a echarte muchísimo de menos. No creo que pueda pasar tanto tiempo sin verte.
-Y yo a ti. Pero sabes que tienes que hacerlo, y cuando vuelvas yo estaré aquí, esperándote.
-¿De verdad estás dispuesta a esperarme? ¿No te parece injusto?
-Lo que sería injusto es haber llegado hasta aquí y no hacerlo.

miércoles, 20 de enero de 2010

Pensamientos ajenos.


"Es como estar a solas. Estar contigo. Pase lo que pase no voy a volver atrás. Pero tampoco sé si quiero ir hacia delante de esta manera. Me he cansado de esperar a que te des cuenta. No puedo dejar de ser quien soy por ti. Y tal vez tú no fueras quien yo creía. El desencanto me está mirando de reojo, y tengo miedo de alzar la vista. Tal vez me mire de frente y me obligue a responder sí a la pregunta que ronda por mi cabeza".

lunes, 18 de enero de 2010

Deseo y amor.


Todas las personas en algun momento de la vida terminan descubriendo qué es realmente lo que quieren. Este descubrimiento es tal vez, uno de los más difíciles de alcanzar por el ser humano, y por ello, a algunos les cuesta más que a otros. La búsqueda de nuestros deseos más auténticos se me antoja muy parecida a la búsqueda del amor. Cuanto más tiempo inviertes en ella, más tiempo malgastas olvidando los detalles más pequeños y las realidades más obvias. Porque el amor se esconde en cualquier esquina, y se delata en el momento más inesperado. Y por tanto, nuestros deseos nos son revelados sin fecha establecida.

Continúando con la semejanza que se mantiene con el amor, uno no se enamora de alguien desde el primer minuto, y por mucho que la gente que cree en el amor a primera vista opine lo contrario, lo que sentimos en ese primer pedacito de tiempo indeterminado, es una clara atracción que puede conllevar o no, a un enamoramiento. Nos enamoramos poco a poco, mientras conocemos, y simplemente un día nos damos cuenta de ello. Lo mismo pasa con nuestros deseos. Como en todo proceso, no todo sucede de golpe, sino que en cada paso la luz consigue adentrarse de manera más directa entre las rendijas, hasta que la claridad nos invade, mostrando la realidad que tanto esperamos.

Yo me encuentro a medio camino. Sé claramente lo que no quiero; lo que rechazo; lo que no tolero. Un paso enorme para alguien tan pequeño. Y además de eso, estoy en pleno proceso de saber qué es lo que quiero. Ingenua yo, creía que ya lo sabía todo, pero la vida, que es muy sabia, me ha dado una lección, poniéndome en bandeja todo aquello que creía querer, para demostrarme que esos pequeños deseos eran sólo secundarios, y no mis deseos auténticos.

martes, 5 de enero de 2010

Desvaríos varios IV


Sentir que caminas por un callejón a oscuras y de repente, miles de farolas se prenden para impedir que te pierdas y elijas la ruta equivocada...

No sé por qué, pero la seguridad en algunas ocasiones nos convierte en personas inseguras. Tener la certeza de que por fin estamos haciendo las cosas correctamente nos empuja a desconfíar. Porque estamos acostumbrados a que nada sea tan fácil. A tener que luchar con uñas y dientes para conseguir nuestro final feliz. Y yo me pregunto ¿somos nosotros acaso la piedra más grande con la que tropezar? ¿somos nosotros acaso la auténtica razón de que las cosas sean tan difíciles?

Esta vez tengo toda la intención de echarme a un lado y de no ser un obstáculo para mí misma. Sólo voy a disfrutar de este momento, de esta alegría.



domingo, 3 de enero de 2010

Todo termina.


La vida es un suspiro, un instante; y después, simplemente nos vamos. Desaparecemos.

Mientras algunos pueden marcar con rojo el día en que creen que se marcharán, a otros las maletas recién hechas y listas para facturar, les esperan en la alfombrilla de la puerta sin siquiera esperarlo. Los primeros, con un poco de suerte, podrán decidir qué hacer con sus últimos días. Viajar, permanecer igual, o acurrucarse junto a la almohada presos del miedo. Mientras que los segundos no tienen posibilidad alguna para hacer aquello que siempre quisieron o para tratar de deshacer aquello que les atormenta. Los segundos han de conformarse con marcharse sin pedir disculpas, sin obtener ese beso que siempre quisieron o sin decir el te quiero que les atraganta la garganta. Aunque como todo, no siempre es así, y los hay que no pudieron marcharse de un modo mejor.

A la mayoría de las personas les asusta morir. Y a mí no. Tal vez porque siempre tuve muy claro que todo tiene un final. Tal vez porque siempre supe que la vida es un suspiro, un instante, y después simplemente nos vamos. Todo termina. A veces de la manera que esperamos, y otras por sorpresa. Sin avisar.



Buena música:

sábado, 2 de enero de 2010

Año Nuevo.


Llevo varios días sin ganas de escribir nada. Quizá sea debido a todas las emociones acumuladas estos últimos meses o quizá a que haya dejado de esconderme entre mis palabras.

Si miro atrás veo un año lleno de subidas y bajadas. De momentos felices, de besos de verdad, de sonrisas eternas, de mentiras, de descubrimientos, de lágrimas, de viajes, de despedidas... Y sin embargo no me arrepiento de nada, porque si hay algo que en hoy por hoy forma parte de mí, es cada momento vivido intensamente.

Cuando el 2009 empezó, me prometí a mi misma que jamás dejaría de ser quien era, y no me he decepcionado. Aunque haya perdido algunas cosas, siento que también he ganado otras. Al fin y al cabo la vida trata de perder y de ganar, y también de seguir caminando a pesar de todo.

Este 2010 no tengo promesas, pero sí deseos que implican promesas. Y pienso conseguirlo sin miedo y sin influencias, porque se trata de mí, y de nadie más.

Sólo hay una cosa que me asusta y que me hace pensar más de lo aconsejado. Siento que si me equivoco otra vez, mi corazón tal vez no podría soportarlo, y entraría a formar parte de ese grupo que renuncia a querer por estar protegido ante la adversidad. Tal vez os parezca una idiotez, pero el amor es para mí algo tan valioso que me destrozaría tener que decirle adiós.

Hoy me desnudo ante el mundo, ante aquellos que me leéis y los que no lo haceis. Sé que éste será un año lleno de cambios, y bienvenidos sean porque me siento más fuerte que nunca. Si no he muerto ya, es porque definitivamente no ha nacido aquel que pueda acabar conmigo.



FELIZ AÑO NUEVO.