miércoles, 27 de enero de 2010

Presentimiento.


Eran ya casi las 8 de la tarde cuando Miriam se descubrió a si misma sentada en el banco que siempre compartieron y pensando en todas las cosas que un día se dijeron. Habían pasado varios meses desde la última vez que se vieron, y a pesar de las promesas de mantener el contacto, el silencio se hizo enorme entre ellos. Miriam nunca llegó a comprender lo sucedido, y aunque a veces las preguntas desvelaban sus noches, terminó por acostumbrarse al vacío.

Hacía algo de frío, y acurrucó sus manos siempre heladas, en los bolsillos del abrigo. Por un segundo deseó echar el tiempo atrás y verle de nuevo, sentado a su lado, sonriendo ante anécdotas absurdas y mirando maniáticamente el reloj. Sin embargo, algo en su corazón le decía que aquella escena jamás volvería a repetirse, y que lo mejor para ella sería enterrar de una vez por todas, el amor que aún sentía.

Miriam regresó a su escondite. Al lugar que sólo les pertenecía a ellos. Sentía que al volver al sitio donde todo empezó, encontraría la manera de terminar.

Sentada en aquel banco, como si estuviera viendo su vida proyectada en el cine, rememoró la última tarde que pasaron juntos, y el hasta pronto que se regalaron sin saber que no mucho tiempo después, se convertiría en un adiós.

-Voy a echarte muchísimo de menos. No creo que pueda pasar tanto tiempo sin verte.
-Y yo a ti. Pero sabes que tienes que hacerlo, y cuando vuelvas yo estaré aquí, esperándote.
-¿De verdad estás dispuesta a esperarme? ¿No te parece injusto?
-Lo que sería injusto es haber llegado hasta aquí y no hacerlo.

4 comentarios:

Vértigo dijo...

sentimientos conocidos, demasiado conocidos para mí. Me gustó!

Mario dijo...

Gracias, de verdad, muy de verdad, por pasarte por mi blog.
Me encanta lo que he leído. Aunque no es una novedad. Escribes muy bien.
Te sigo desde hace mucho. Y seguiré siguiéndote. Es un placer para los sentidos.
Gracias, de verdad, muy de verdad, por seguir visitándome, leyéndome y opinándome...

Un abrazo.

La oyente dijo...

Eres increible niña, tu y tus relatos, increible!!!

Esperar...?

muá!

Lau_a ras de suelo dijo...

me sento muy identificada con tu texto.que bonito...un saludo pasate