jueves, 18 de noviembre de 2010

Aire fresco.


Hace ya bastante tiempo que no me desnudo entre líneas. Que no soy capaz de sentir dentro de mí o percibir de los demás algo que me empuje a escribir ni una sola letra.

Han sido días largos y fríos, como el invierno en mi ciudad, y las noches me han apresado en una cárcel de pensamientos que me acercaban mucho más a la locura que a la cordura que a veces tanto anhelamos.

Me he movido entre calles abarrotadas de gente y aún así me he sentido sola. Me he sentado a esperar y me he preguntado en repetidas ocasiones si todos los acontecimientos que llenaban mis horas tenían realmente algún sentido. Me he aferrado con fuerza a los abrazos amigos para recordar que mi existencia tenía más sentido del que yo imaginaba. Y he buscado desesperadamente un soplo de aire caliente para no olvidar que el invierno siempre se va, dando paso a la primavera.

Estos dos últimos meses se han compuesto principalmente de lágrimas a escondidas, sonrisas a veces un tanto forzadas y deseos incontrolables por abrir la maleta que contiene los recuerdos y obligarlos a formar parte del presente. Y como no, estos dos últimos meses han sido equivocación detrás de equivocación.

El tiempo es oro, y en situaciones así también es muy largo; pero aunque ello tenga una parte mala, la parte buena es enormemente buena. Te ayuda a olvidar, a sanar las heridas y a recapacitar.

Ahora veo las cosas de otro modo. No estoy sumergida en una felicidad profunda, pero sí he dejado las cicatrices bien cerradas. Consigo despertar de mis sueños con una sonrisa; estando agradecida por completo a esos abrazos amigos que antes mencionaba. Me siento agradecida además por las lecciones que a veces nos da la vida, y que nos hacen ser más fuertes, y madurar; y abrir los ojos para ver las cosas desde diferentes puntos.

Ahora puedo decir que me encuentro con ganas. Que echaba de menos abrirme al mundo y dejarme caer entre frases. Que he vuelto para quedarme. Y que éste no es más que el comienzo de la primavera tras un frío y largo invierno.



Siento mucho la ausencia. Aquí os dejo una canción que me ha encantado y que espero que disfruteis:

6 comentarios:

Quimey dijo...

Gracias por esta maravillosa entrada, Rumbi, porque me siento justamente muy identificada con las anteriores (no lo iba a creer cuando las leí) y ahora me das esperanza con esta, ya que es mi momento de ser un iceberg, de pasarlo mal, de describir cómo me siento.
Claro que yo no tengo tu maestría con la pluma.
Sin embargo transmites como nadie con las palabras, y lo has hecho: gracias por la esperanza. Sé que yo también veré la primavera después de este invierno horrible.
Quimey.

Poeta del Cielo dijo...

regresar retomar lol que quedo y nos gusta es una buena manera de comenzar de empezar a respirar tomar un rayo de sol que ilumine nuestrops dias....

saludos
linda semana
abrazos

Paula dijo...

Welcome back, Patri.

Y ya sabes de una con la que no tienes que fingir ninguna sonrisa cuando quieras echar una lágrima :)

Besos,

Puli ;)

Gama dijo...

ola! me ha gustado mucho tu blog, me gustaria hacerte una propuesta,podrias ponerte en contacto conmigo? kcm_165@hotmail.com Chao!

Vértigo dijo...

me alegra que estés de vuelta y que llegue la primavera...

Magdalena Barreto dijo...

Qué bueno que la tempestad comience a remitir...el camino es largo y está lleno de charcos, ten el paraguas siempre a mano por los posibles chaparrones improvisados, pero siempre con la certeza de que al final, un inmenso arco iris se abrirá ante tus ojos.
Un beso enorme