sábado, 6 de febrero de 2010

Dos semanas.


Han sido dos semanas horribles, llenas de confusión y nerviosismo. Dos semanas sin tener el control de mi vida sujeto a las yemas de mis dedos. Dos semanas que se han sentido como dos años. Dos semanas en las que podríamos haberlo perdido todo. Dos semanas que inevitablemente, han cambiado mi forma de entender el mundo.

Dos semanas sintiendo como el miedo me iba invadiendo a sus anchas. Dos semanas de esfuerzos en vano por mantener la calma. Dos semanas con la incertidumbre y las dudas. Dos semanas de sonrisas fingidas; de preocupación escondida; y de besos que eran más que besos. Dos semanas perdiendo y recuperando.

Han sido dos semanas que ahora parecen no haber existido. Dos semanas que se traducen en una noche en silencio entre tus brazos. Dos semanas para reconocerme nuevamente en el brillo de tus ojos. Dos semanas tan duras como el pan del día anterior dejado al aire libre. Dos semanas para tener una respuesta.

Sí. Ya no hay más peajes. Sigamos viajando.

lunes, 1 de febrero de 2010

Desvaríos varios V


Ahora mismo no puedo ser una persona racional. Todo esto se me escapa de las manos. Y por muy fuerte que trate de agarrarme a la cordura, lo cierto es que cierro los ojos, no pienso, y dejo que la locura me atrape en su tela de araña.

Lo peor que puede pasarle a una persona en una situación similar a la mía, es ser consciente de que las cosas no andan como deberían y seguir sin evitar que siga pasando...