domingo, 11 de abril de 2010

¿Cómo?


Hay errores inocentes, que apenas importan. Y hay errores que marcan un antes y un después; que hieren; que agrietan; que se adentran como nubes tapando el sol de la tarde. ¿Cómo perdonas ese tipo de errores? ¿Cómo olvidas las noches dando vueltas y vueltas en una cama que se hace por momentos, tan grande? ¿Cómo asumes que ya jamás será igual? Y perdonas. Pero no olvidas. Porque tu memoria es traicionera y a veces sólo recuerda lo que quiere recordar. Y decides seguir adelante. Pero los malos recuerdos te acuchillan en momentos inesperados. Porque en el fondo ese dolor sigue ahí; y la medicina adecuada para hacerlo desaparecer no se vende en ninguna farmacia.

La música que me inspira: