miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hay incendios que ni el tiempo apaga.

Sí, se que llevo más de dos meses sin publicar nada. Pero estoy viva, aunque es cierto que apenas me he paseado por este lugar, bien por falta de tiempo o por falta de inspiración. Y lo siento, pero he vuelto, porque uno siempre vuelve a su hogar, pase el tiempo que pase.

La entrada de hoy está inspirada en unas palabras que leí en el twitter /TiempoDetenido. Totalmente recomendable. Un placer reencontrarme con vosotros.




Mis viajes más bellos, los más dulces, los he hecho al calor del hogar (George Sand)


Éramos caminos que no estaban preparados para cruzarse. Distancias que nunca se terminan. Miradas que jamás se encuentran. Quisimos ser el sueño de una existencia hermosa y perfecta. Un oasis en mitad del desierto. La flor que sobrevive al frío invierno.

Al mirarte pensaba en que hay instantes de un segundo que deberían durar toda una vida. Palabras que no se columpian en los labios pero que se escapan a través de nuestros ojos. Caricias que se ocultan bajo nuestros dedos ante la espera de una señal que no siempre llega.

Al besarte descubría que era capaz de sentir amor en todos y cada uno de los resquicios de mi cuerpo. De dominar el miedo que a veces me congelaba, me paralizaba, me impedía llegar hasta ti. De olvidar que los principios, de vez en cuando, vienen de la mano de un final.

Es curioso echar la vista atrás. Parece que ansiemos recuperar aquello que un día fue nuestro. Como si aún fuera posible; como si fuéramos los mismos; como si la belleza jamás se hubiese marchitado.

Hay incendios que ni el tiempo apaga. Y nos agarramos a la esperanza de encontrar fuego y no ceniza. De poder reconstruir lo que meses atrás destruimos. De tener aún la posibilidad de limpiar los escombros y volver a abrazarnos a aquello que nos mantenía con vida.

Hay incendios que ni el tiempo apaga. Sin embargo, muchas veces, las personas sí somos capaces de apagar lo que el tiempo no. Extinguimos aquello que nos ha dejado el corazón en carne viva, y seguimos respirando.

7 comentarios:

raindrop dijo...

Los incendios que ni el tiempo puede apagar son los que nos abrasan las entrañas, pero sin llegar a consumirnos, gran paradoja.

No te voy a dar la bienvenida, porque es como si no te hubieras ido. El fuego del hogar seguía ardiendo ^^

besos

blog marlei dijo...

Bonito día de Noviembre para volver. Para tomar café al sol de otoño. Y para respirar.
Se te echó de menos.

UnAngel dijo...

Rumbi, puedes estar sin publicar el tiempo que desees, pues para eso este es tu espacio y el reflejo de tus deseos. Publica sólo cuando te apetezca y sientas la necesidad de hacerlo, o de lo contrario podría perder esa calmada belleza que te rodea.

Y es que ni quiero ni puedo evitar adorar tu forma de escribir. La cadencia de tus palabras, los sentimientos que manan de ellas como el agua limpia y clara del arroyo en la montaña, vibran en lo más profundo de mi, y me hacen entrar en sintonía contigo.

Cuando te leo veo que eres capaz de transmitir de una forma poderosamente delicada; inundas mis sentidos de la forma en la que yo anhelo transmitir mis propios sentimientos, y no puedo ni quiero evitar que mi alma sonría al sentir esa afinidad contigo.

'Instantes de un segundo que deberían durar toda una vida'
Al momento he revivido esta magnífica escena de esa fantástica película Esencia de mujer , y es que, ciertamente, se puede vivir toda una vida en un minuto, y, además, es algo increíble y maravilloso.

Si, el corazón en carne viva duele, y mucho, pero también significa que hemos ardido hasta los cimientos de nuestro ser en el más puro de los fuegos del amor y la pasión, y eso siempre es mejor, infinitamente mejor, que no haber amado. Déjalo curar, pero procura que su blindaje sea permeable de nuevo al calor que lo vuelva a prender.

Te he echado de menos, si, pero de vez en cuando me sentaba junto a tu camino, con la barbilla en las rodillas y la sonrisa en el corazón, a disfrutar de ese 'Quiero que seas mi septiembre' que me tiene enamorado.

Un beso y mil gracias por tu exquisita sensibilidad.

Morganilla dijo...

Muy bonito Rumbi,
Incendios que ni el tiempo apaga, pero que hay que decidir apagar porque duele respirar sabiendo que el corazón está en carne viva..
Que ilusión que vuelvas a escribir…miraba yo con tristeza aquella carta no enviada…
Besos

Mario dijo...

Gracias por volver, aunque lo hiciste hace tiempo, casi el tiempo que he tardado en volver sobre mis pasos escritos.
Me has encantado, como lo hacías y como seguro seguirás haciéndolo cada vez que te pongas verbos a la obra.

Ha sido, repito, un placer.

Gracias por escribirte...

Un abrazo, dominical.

Mario

DoDett dijo...

Me encantó lo que escribiste, tus palabras son tan claras y concisas que hasta me llego a ver reflejada en ellas.
Es muy lindo leerte.

Un beso grande!

ROBER dijo...

Precioso lo que has escrito Rumbi. Coincidimos, además del gusto por las buenas letras, en volver al blog, yo después de varios meses, y de haberlo borrado.
Un placer conocer tus buenas letras.
roberto