domingo, 29 de septiembre de 2013

La vie en rose.




No puedo respirar si tú me miras. No puedo pensar. No puedo caminar. No puedo moverme. Simplemente no puedo ser. 

Tú paralizas mi corazón. Y cada vez que te miro puedo sentirlo. Sentir las ganas de salir corriendo hacia ti y sostener tu mano. Sentir el ansia de regalarte un beso silencioso, que nadie más sea capaz de percibir. Sentir el amor fluyendo como la sangre a través de mis venas.

Es curioso como un instante puede cambiarnos la vida. Una mirada, una sonrisa, un simple gesto. Y de repente estás viviendo como nunca lo hiciste. ¿Conoces la auténtica felicidad? ¿Esa que aportan los pequeños detalles tan simples que son enormes? 

Eso es lo que tú me has dado. Auténtica felicidad. Sin miedos. Sin secretos. Sin fin.