miércoles, 5 de noviembre de 2014

Lo único que quería.



"A veces me parece un sueño, y otras una pesadilla. A veces te quiero como antes, y otras te odio como ahora. A veces es por mí, y otras también".

Que yo sólo quería volver a empezar. Encontrarme de nuevo en aquella tarde de lluvia y que volviésemos a hablar del tiempo. De algo tan absurdo pero tan práctico.

Que yo sólo quería que me comieses con los ojos y para qué engañarnos, también con la boca. Y me enseñases de nuevo a volar sin alas y a reír con lágrimas.

Que yo sólo quería deshacerme entre tus manos como el barro mojado. Y que me dieras forma creando una historia con principio y sin fin.

Que yo sólo quería despertarme a tu lado, aunque fuera de espaldas. Y que me acariciaras con tus pestañas el cuerpo entero.

Que yo sólo quería que me quisieras aún con mis cicatrices en carne viva. Y me dejaras recaer de vez en cuando, pero en tu cama.

Que yo sólo quería que fuera cierto. Que por un segundo al menos hubiera sido también real para ti. Que se parasen todos los relojes. Que los años no hubieran pasado (sin pasar algo más).


7 comentarios:

Vértigo dijo...

Lo único que querías quizás era todo, quizás era lo que tenías que querer...

Leire De la Riba dijo...

Precioso. Que tú lo único que querías era ser feliz.

Saludos

laoyente dijo...

¿¿Sólo una vez al mes?? ay.. que quería volver a acostumbrarme a tus letras!!
Por cierto, me encanta el nuevo look del blog..
mua

Carla dijo...

Precioso texto, al leerlo me ha transportado a momentos concretos y me he sentido identificada con algunos recuerdos de mi pasado… Me ha encantado, sin más. :)

Patricia dijo...

Me encanta. Tienes una sensibilidad especial. Enhorabuena y me alegra poder leerte más últimamente.

Lo que no me callo.... dijo...

Que yo sólo queria.... Qué bonita entrada. Has visto? he venido a saludarte, hacía tiempo. Un besito.

laoyentedellagunero dijo...

Que rabia cuando queremos que todo siga igual, que no se mueva nada, que nada cambie.. pero de repente, zas! todo deja de tener el sentido que le habíamos dado, y eso nos duele tantísimo...